El desarrollo económico que ha experimentado España en los últimos años ha dado lugar a un incremento considerable de las inversiones y transacciones comerciales en el exterior. El papel de la internacionalización de las empresas contribuye, sin duda, a ese crecimiento.
Paralelamente a tal expansión comercial, se constata una mayor complejidad de los negocios que se traducen en una progresión de los conflictos de toda índole. Factores como la globalización de la economía y los procesos de integración en áreas supranacionales son determinantes en
los cambios operados en el mundo empresarial.
El flujo de las inversiones y el diseño de alianzas estratégicas, son ejemplos de esa nueva proyección internacional de la economía de nuestros días. Uno de los instrumentos para facilitar la solución de los eventuales litigios es el arbitraje comercial.
La cultura y la técnica arbitral con todo su acervo, surge como una solución alternativa a la confrontación litigiosa en sede judicial. La dilatada experiencia de las Cámaras de Comercio, en este campo, y su tradicional labor en el terreno de la solución extrajudicial de conflictos en el
mundo de los negocios, se hace realidad a través de la Red Nacional de Cortes y Tribunales de Arbitraje, en número superior a 50.
Conscientes de los cambios operados en la práctica comercial internacional, las Cámaras han creado la Corte Euroamericana de Arbitraje.
Adscrita al Consejo Superior de Cámaras, ofrece a empresas y operadores un sistema arbitral, de calidad, eficaz y sencillo, con garantía y seguridad.
Es competente en aquellos arbitrajes nacionales e internacionales que le sean sometidos por las partes de naturaleza comercial, de cualquier área del mundo y, prácticamente, en todos los sectores económicos. Su vocación se centra en el contexto americano y europeo.
Su moderna normativa facilita la eficaz resolución de conflictos, primándose los criterios de independencia, contradicción, legalidad, transparencia y especialización. Con ello, las Cámaras pretenden generalizar el arbitraje mercantil como una útil alternativa en la resolución extrajudicial de conflictos mercantiles.